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Historia de la Radioafición Relato No.3

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Una Colaboración Especial  (Recopilación de Internet) de D4C  Héctor Padrón
Adaptación contenido grafico Diógenes Bolívar HK1I

LOS PRIMEROS CONTACTOS A LARGA DISTANCIA

Fue al final de la Primera Guerra Mundial que gracias a la válvula termiónica triodo se pudo construir receptores regenerativos e introducir la amplificación en los receptores, sustituir los transmisores de chispa por transmisores de onda continua (que se revelaron mucho más eficaces), y conectando varias válvulas en paralelo se lograba aumentar la potencia de transmisión. Los radioaficionados tenían un nuevo campo con el que experimentar.

Como se comentó anteriormente, los radioaficionados estaban autorizados a transmitir a frecuencias por encima de los 1500 KHz (longitudes de onda inferiores a 200 m), ya que éstas estaban consideradas, sin mucho fundamento científico, como poco útiles para uso comercial, y se las suponía que tenían poco alcance.

El sueño de los radioaficionados de entonces eran los contactos internacionales a largas distancias, pero estaban limitados por el uso de frecuencias que tenían poco alcance efectivo: En la banda de 200 m se podían alcanzar a duras penas distancias de 1500 a 2000 Km como mucho.

Entre 1920 y 1921, J. Owen Smith, (2ZL) hizo una serie de experimentos en Long Island (New York) en los que comparó un transmisor de válvulas y un transmisor de chispa. El transmisor de válvulas constaba de dos válvulas en paralelo capaz de entregar 100 vatios.

El transmisor de chispa podía entregar un kilowatio (el máximo permitido por la ley) y era el mejor tipo de que disponían los radioaficionados.

El transmisor de válvulas se reveló mucho mejor en todos los aspectos que el de chispa, siendo escuchado en la banda de 200 metros hasta una distancia de 2.200 km, que era una distancia que ninguna estación de radioaficionados con transmisor a chispa había logrado hasta entonces.

Después de ello, Owen realizó pruebas en las bandas más altas, de 175 y hasta 150 metros, y aunque habían pocas estaciones de aficionados que podían llegar a sintonizar estas bandas, los resultados fueron alentadores.

Eran bandas menos ruidosas y sin interferencias, comparadas con la banda de 200 metros, y muchos radioaficionados se interesaron por estas frecuencias más altas. Y en efecto, los radioaficionados comenzaron a pasarse a frecuencias más altas, en gran medida gracias a John L. Reinartz (1XAM), que ideó un receptor regenerativo que poseía un margen de sintonía y flexibilidad nunca visto hasta entonces y que permitió acceder a estas frecuencias.

Los resultados obtenidos al operar en frecuencias más altas que la banda de 200 metros hicieron plantear la posibilidad de realizar contactos a través del Océano Atlántico, entre Estados Unidos y Europa.

Radioaficionados de cada lado del océano conocían de la existencia de los del otro lado, y en ambos lados existían las mismas inquietudes. Simplemente no se oían entre ellos. Y en 1921 la ARRL organizó una experiencia que hizo historia: El salto del Atlántico en la banda de 200 metros.

Para ello la ARRL realizó una serie de pruebas preliminares invitando a todos los radioaficionados norteamericanos a cubrir una distancia de 1.500 km.

Se clasificaron 27 estaciones, que se entendía que al poder cubrir dicha distancia, estaban en disposición de intentar el salto del Atlántico. Además el Radio Club America construyó para esta experiencia la estación 1BCG de 1 kW de potencia, obtenida con un transmisor especial de 4 tubos de potencia. Fue ubicada cerca de Greenwicht (Connecticut, USA).

Y así, el 15 de noviembre de 1921 la ARRL decidió enviar a un aficionado experto, Paul F. Godley, 2ZE, a Ardrossan (Escocia) a bordo del trasatlántico Aquitania, llevando los mejores equipos receptores de la época con el fin de que intentara captar las señales de los radioaficionados norteamericanos.

El 7 de diciembre los equipos se montaron en una cabaña en la costa de Escocia. Fue entonces cuando D. E. Pearson, de la compañía de Marconi, se pasaba noches enteras esperando escuchar las señales desde Estados Unidos.

A las 01:42 UTC Godley pudo escuchar el primer CQ. Era la 1AAW llamando. Pocos días después pudo escuchar a más de 30 radioaficionados americanos, el más potente desde el transmisor de la estación especial 1BCG del Radio Club América.

Se había conseguido, por fin, escuchar las primeras estaciones de radioaficionados que atravesaron el Océano Atlántico. Pero Paul, que contaba con uno de los mejores equipos de escucha, sentía el no poder contestar a las señales recibidas. En su diario escribió esto: "Daría un año de mi vida por conseguir un emisor de válvulas de 1 Kw. Estar forzado a escuchar a un radioaficionado americano y no poder contestarle es muy duro."

La experiencia arrojó también unos resultados inesperados: Godley no escuchó muchas de las estaciones que la ARRL había clasificado para esta experiencia, y sí escuchó a otras que no se habían clasificado.

Un total de 32 estaciones fueron escuchadas, la mayoría eran con transmisores a lámparas, y muy pocas a chispa. Una de las estaciones, la 2AJW, transmitía con la "ridícula" potencia de sólo 30 watios. Incluso radioaficionados ingleses escucharon algunas estaciones norteamericanas, algunas de las cuales no fueron escuchadas por Godley.

Al año siguiente continuaron las pruebas y los aficionados europeos confirmaron la recepción de 315 estaciones americanas, mientras que una estación francesa y dos inglesas fueron escuchadas en América.

Una vez que se pudo comprobar que las comunicaciones a través del Atlántico eran posibles, la próxima meta a conseguir fue establecer una comunicación bilateral ente Norteamérica y Europa.

Los trabajos para alcanzar este contacto comenzaron, pero ¿cómo conseguir más potencia?; muchas estaciones ya utilizaban la máxima permitida (1 Kw). ¿Mejores receptores?, ya se utilizaba el receptor superheterodino.

Entonces ¿que hacer? ¿Otras longitudes de onda?, ¿Qué sucedía por debajo de los 200 m?, por aquel entonces se consideraba que aquellas longitudes "tan cortas" no servían, pero ¿por qué no probarlas?. Se pensó entonces en la longitud de onda de 100 metros, una banda casi utópica por entonces.

En 1922, se efectuaron pruebas en 130 m con resultados alentadores. A principios de 1923, en Estados Unidos la ARRL patrocinó experiencias en longitudes de onda inferiores a 90 m con pleno éxito.

La práctica demostraba que contra lo esperado, a medida que se reducía la longitud de onda (se aumentaba la frecuencia), los resultados eran mejores, se obtenían mayores alcances.

A finales de 1923, y tras innumerables pruebas y preparativos, la noche del 18 de noviembre de 1923 se pudo al fin establecer comunicación bilateral a través del Atlántico, cuando los norteamericanos Fred Schnell (1MO, posteriormente K6BJ) en Detroit, y John L. Reinartz (1XAM) en Hartford, comunicaron durante más de dos horas con León Deloy (8AB) en Niza (Francia), operando las tres estaciones en 110 m (2,7 MHz).

El 8 de diciembre Jack Partridge (G2KF) en Londres y Fred Schnell (1MO) en West Hartford (USA) consiguieron establecer comunicación, usando la telegrafía morse y equipos como el mostrado a continuación, que fue uno de los equipos usados.

A la vista de este éxito, muchas estaciones bajaron la longitud de onda de trabajo a 100 m y también pudieron establecer contactos trasatlánticos bilaterales; Se puede decir que todo esto fue el inicio de las comunicaciones en las ondas cortas.

A partir de aquí se conseguirían muchos más contactos a largas distancias. El año 1924 fue un año loco para los radioaficionados, que cada vez iban estableciendo nuevos récords de distancia con potencias bajas. También se aventuraron los radioaficionados a frecuencias aún más altas, pero la inestabilidad de sus equipos caseros fue un verdadero problema.

Sin embargo los radioaficionados estaban más interesados por conseguir contactos cada vez más largos, y no se dedicaron a realizar estudios de la propagación de las ondas en estas nuevas bandas.

Y aunque se seguía considerando que las ondas cortas eran inútiles, y que los largos contactos se debían a algunas condiciones de propagación esporádicas y al azar, algunos investigadores serios, como el propio Marconi, comenzaron a experimentar seriamente con las ondas cortas.

El Laboratorio de Investigación Naval en Washington realizó pruebas con la ayuda del radioaficionado John Reinartz (1XAM) y otros que se unieron más tarde, con lo que se descubrió que la propagación variaba según la hora del día y la banda de Onda Corta empleada, y que la propagación era mediante saltos, alternándose zonas de escucha y zonas de silencio con la distancia. Todo ello confirmaría la teoría de Heaviside-Kenelly sobre la reflexión ionosférica y descubría la existencia de varias capas en la ionosfera (y no una solo).

Todo ello no pasó desapercibido para las estaciones de radio comerciales, que veían como los radioaficionados operando en sus "inútiles bandas" conseguían realizar comunicados a muy largas distancias con potencias muy inferiores a las que empleaban las estaciones comerciales en las bandas de Onda larga y Onda media.

Los radioaficionados, además de algunos otros investigadores como Marconi, habían demostrado que las "inútiles bandas" por debajo de los 200 metros eran muy aptas para las comunicaciones a largas distancias, incluso eran mucho mejores que las bandas de radio de Onda Media y Onda Largas que se estaban empleando comercialmente hasta entonces.

Pronto muchas estaciones comerciales y de servicios empezaron a emigrar y emitir en las longitudes de onda alrededor de los 100 m e inferiores.

Obviamente tal cantidad de señales ocasionaron inevitablemente un sinnúmero de perturbaciones e interferencias. No hubo otra solución de que se realizaran una serie de conferencias internacionales en las que se se acordara dividir y repartir las bandas de frecuencias para los distintos servicios de radio.

Con ello, en 1924 la ARRL obtuvo las bandas de 80, 40, 20, 10 y 5 m para uso de los radioaficionados.

Una vez iniciadas la pruebas en la nueva banda de los 80 m y se comprobaron las muchas e inesperadas posibilidades de transmisión, comenzaron las pruebas en 40 m, lográndose comunicaciones bilaterales entre Estados Unidos y Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica casi inmediatamente.

Así, el 16 de octubre de 1924, Cecil Goyder G2SZ y Frank Bell ZL4AAA establecieron el primer contacto a larga distancia entre el reino Unido y Nueva Zelanda (un contacto prácticamente entre puntos antípodas).

El mismo León Deloy (8AB) contactó con Nueva Zelanda en la banda de 86 metros unos meses después de la primera experiencia trasatlántica.

Acto seguido se prepararon equipos para la transmisión y recepción en 20 m. Esta nueva banda reveló posibilidades inesperadas cuando 1XAM se comunicó con 6TS de la costa del Pacífico a mediodía.

Al fin se había logrado el gran sueño del aficionado: el DX y en horas diurnas. En 1925 por medio del radioaficionado F8JN se pudieron mandar mensajes al mundo entero desde Saigón a petición del general Ferrié.

En abril de 1925 distintas organizaciones nacionales de radioaficionados fundaron la IARU (International Amateur Radio Unión), un organismo internacional para agrupar organizaciones nacionales de radioaficionados de distintos países, y que actualmente representa a los radioaficionados de más de 150 países.

En 1926 se hicieron enlaces en las bandas de 32 m y 75 m con los navíos Jacques Cartier y el Velle d´Ys.

La obsesión por las ondas cada vez más cortas continuó, y se siguió experimentando con frecuencias más altas, pero se comprobó tras numerosas y concienzudas pruebas, que las frecuencias por encima de los 30 MHz (10 metros), lo que hoy en día se denomina VHF, ya no eran apropiadas para comunicaciones regulares a largas distancias, y que tenían un alcance menor y cada vez eran de alcance más local a medida que aumentaba la frecuencia.

Por ello los 30 MHz se considera el límite superior de lo que se denominan "Ondas Cortas" o HF (3-30 MHz).

Edmund B. Durham, con indicativo 3VM, era un experto operador. Construyó sus 2 equipos y emitía en CW a 30 palabras por minuto, usando una antena en forma de T sintonizada en 180 metros.

Por entonces en EEUU ya existían revistas como "Modern Electrics", que ponía en circulación 52 mil ejemplares cuando ya se contabilizaban unos 10 mil radioaficionados en el país.

Con esa cantidad de radioaficionados, tanto aficionados como comerciales, el nivel de interferencias empezaba a ser un problema serio, especialmente en las comunicaciones marítimas, que eran las que más usaban la radiotelegrafía.

 En los años 20 eran muchos los radioaficionados amantes de la banda de los 5 metros, entre 65 y 75 Mhz. En marzo de 1925 recibieron el permiso para usar un segmento de la banda de 75 cm (400-401 Mhz), una banda muy alta por entonces, ubicada en lo que hoy conocemos como UHF.

Eran entonces normales los artículos de la revista QST de Robert S. Kruse sobre equipos y antenas para UHF. Fue entonces cuando empezaron a experimentar con emisores y receptores a bordo de sus coches.

En marzo de 1927 eran habituales los contactos en 5 metros entre 2EB de Nueva York y la 2NZ de Nueva Jersey, a sólo 24 km de distancia.

No era una gran distancia, pero fueron considerados como los primeros comunicados entre estaciones a bordo de automóviles.

En junio de ese año se rompió la barrera de los 1000 km y en junio de 1927 la ARRL organizó el primer concurso "5 meter CQ party"... Nacían así las comunicaciones móviles entre radioaficionados.

 

1930:-1941: LA ÉPOCA DORADA DE LA RADIOAFICIÓN

La época dorada de la radio fue entre 1929 y 1941. En este tiempo se desarrollaron importantes técnicas que sentaron la base de la radioafición de hoy día.

En dicho período se pusieron en marcha nuevos sistemas de comunicaciones como fueron la VHF, FM (modulación de frecuencia), SSB (banda lateral única), receptores de doble conversión y antenas directivas de alta ganancia.

Fue un período de confusión y de un gran avance técnico a pesar de la gran depresión económica y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Pese a todo, fueron los años dorados para la Radioafición en los Estados Unidos. El número de radioaficionados saltó de 16.829 en 1929 a 54.502 en 1941.

Antes de 1929 el público americano estaba absorto por la radio "broadcasting" (radiodifusión comercial), la cual alcanzó elevados índices de audiencia.

En 1929 sobreviene la gran crisis económica mundial de 1929-1930, originada en Estados Unidos, y ello produjo un parón en la radioafición, sobre todo en 1930, cuando la economía de los americanos se redujo drásticamente a la mitad.

Los años pasarían. Nuevas estaciones de radio iban apareciendo cada día. También empezaron a aparecer en aquellos tiempos los "kits" (constrúyalo Ud mismo) de radio y el público en general adoptó este medio de comunicación como si de un nuevo deporte se tratara.

Gradualmente el público tomó conciencia de que los pioneros en la transmisión de onda corta eran los radioaficionados, gracias a los cuales se lograron avances importantes en las comunicaciones en onda corta y que alcanzaban grandes distancias por medio de comunicaciones en estas bandas.

Al final de 1932, cuando la gran depresión económica, en la que una de cada tres personas laboralmente apta estaba sin trabajo y principalmente los jóvenes con mucho tiempo libre, se fue descubriendo y revalorizando el apasionante mundo de la recepción de ondas cortas.

El radioaficionado de 1930 probablemente en paro laboral forzoso y con poco dinero, aprendió radioelectricidad por correspondencia; solamente un pequeño porcentaje de radioaficionados eran ingenieros o tenían estudios técnicos. Muchos de los viejos radioaficionados trabajaban en la industria de la radio o en las emisoras comerciales.

En aquellos tiempos los componentes de un aparato de radioaficionado eran relativamente baratos y existían probablemente muchas mas tiendas que hoy; los plazos a crédito no se conocían.

Para hacerse la idea del poder adquisitivo de un radioaficionado diremos que una ellos ganaban de cuatro a seis veces más que una persona con título de graduado escolar.

En 1932 llega la primera experiencia de la "recepción panorámica", obra del francés Marcel Wallace (F3HM). El llamado PANADAPTOR era el primer analizador de espectro que mostraba señales de radio de forma visual, haciendo visibles las ondas de radio.

Funcionaba muy similar a lo que hoy conocemos como DigiPan, software usado para el modo digital PSK31. Sin duda, uno de los equipos más valorado por entonces era este.


Nace la SSB: en el número de Sept-Oct. de
1933, la revista de Los Ángeles, Radio News, publicó un pequeño artículo titulado "Single Sideband transmission for amateur radiophones", escrito por Robert M. Moore (W6DEI).

Hablaba de un experimento que consistía en no usar la AM para comunicarse, sino una modulación llamada "Single Side Band Suppressing Carrier", un modo que entonces conocían como SSSC, y que hoy denominamos SSB (Single Side Band) o Banda Lateral Única (BLU).

Dicho artículo no interesó demasiado al principio, aunque los radioaficionados entendían
 

 

 

perfectamente cual podría ser el beneficio de este nuevo tipo de modulación en el que se suprime la portadora de AM.

Pese a ello, no se asoció ese concepto al hecho de emitir y recibir. No sería hasta 1947 cuando la SSB comenzaría a usarse por los radioaficionados. A la derecha, una imagen de la revista Radio News de marzo de 1947.

Otro avance técnico de esta década fue la aparición de la FM (Modulación de frecuencia).

Fue en 1935 cuando el ya citado ingeniero norteamericano Howard Armstrong desarrolló los estudios técnicos para la puesta en práctica de la Modulación en frecuencia (FM), para mejorar las comunicaciones radioeléctricas frente a las interferencias y el ruido.

Los estudios sobre la FM los había iniciado en 1933, obteniendo la patente correspondiente ese año, mientras aún estaba en curso su largo pleito con AT&T por la patente del circuito regenerativo.

La modulación de frecuencia (FM) presentaba una serie de ventajas sobre la modulación de amplitud (AM), como su mayor calidad de sonido y su mayor inmunidad a los ruidos radioeléctricos, por lo cual era un modo de modulación muy apto para radiodifusión, al permitir transmitir un sonido más claro y limpio.

Armstrong inició las primeras transmisiones de radiodifusión en modulación de frecuencia en 1935 en Pensilvania (Estados Unidos), en la frecuencia de 42,80 MHz, y pondría en marcha a principios de los 40's, poco antes de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, un número pequeño de potentes estaciones de radiodifusión en FM en los estados de Nueva Inglaterra, conocido como la red Yankee.

Sin embargo, en el ámbito de la radioafición no se aplicaría el uso de la FM hasta dos décadas más tarde. Los radioaficionados siguieron usando tanto la telegrafía morse (CW) como la amplitud de modulación (AM).

Fue a partir de 1934 cuando la industria de la radio creció espectacularmente, produciendo en gran escala los componentes electrónicos adecuados, lográndose que los radioaficionados se sintieran felices ya que podían construirse sus aparatos con poco dinero.

Muchos radioaficionados podían construirse pequeños transmisores de un solo tubo electrónico, que les permitían transmitir en telegrafía morse (CW) con potencias comprendidas entre 5 y 10 vatios, en las bandas de HF.

En la figura siguiente se representa el esquema de

uno de los transmisores más populares de la época, construido en los años 30, usando un solo tubo electrónico modelo 45.
 

 

Este transmisor llamado "Hartley", sencillo, económico y muy estable, operaba en la banda de los 80 m con una tensión de placa de 300 voltios, dando una potencia de salida de unos 7 vatios.

En B+ y B- se aplica la tensión de alimentación (entre 100 y 200 V típicamente), y en los terminales "key" se conectaba el manipulador telegráfico (designado típicamente como "key").

Las antenas empleadas eran típicamente antenas dipolo y antenas de hilo largo, que eran conectadas a los equipos de radio mediante líneas paralelas o líneas unifilares.  Las antenas directivas para las bandas de HF y las líneas coaxiales no aparecerían hasta los años 50's.

En esta época también aparecen los primeros fabricantes de equipos de radioaficionados, y aparecen importantes marcas como fueron National, Hammarlund, Hallicrafters, Collins, y muchas otras, que se dedicaron a fabricar algún tipo de equipamiento para aficionados.

Transmisores y receptores eran fabricados por separado, y cualquier equipamiento de una estación de aficionado de la época constaba de un equipo transmisor y un equipo receptor por separado (los transceptores no aparecerían hasta la década de los 50's).

Muchas de estas firmas sobrevivirían durante los siguientes 30 a 50 años (prácticamente hasta las décadas de los 60-80's), desapareciendo posteriormente o abandonando el mercado de los radioaficionados para dedicarse de lleno a otros mercados de radio más profesionales.

National Co. fue fundada en 1914 como empresa fabricante de juguetes (National Toy Co.), y no fue hasta 1928 cuando de la mano de James Millen comenzó a dedicarse a la producción de receptores de radio, lanzando el SW-5 "Thrill Box" en 1930, un receptor destinado a los radioescuchas, pero que pronto encontró sitio en muchos cuartos de radioaficionados.

En octubre de 1934 presentó el receptor HRO, aunque no salió a la venta hasta marzo de 1935, y fue un receptor con mucho éxito entre los radioaficionados, considerándose un receptor modelo en su época, el mejor antes de la II Guerra Mundial.

Este receptor evolucionaría en diversos modelos (que conservaban prácticamente la misma línea estética) bajo la denominación HRO durante las siguientes dos décadas.

Hammarlund fue fundada en 1910 por Oscar Hammarlund (inmigrante de origen sueco que llegó a Estados Unidos en 1882) como compañía fabricante de dispositivos para telegrafía y comunicaciones por hilo, y hacia mitad de los años 1920's fue cuando comenzó a construir equipamientos para radio, construyendo su primer receptor de radio en 1931, el Comet Pro, destinado al mercado de aficionados, y que obtuvo mucha aceptación entre éstos. El Panadaptor citado anteriormente fue un producto de esta firma.

Hallicrafters Inc. fue fundada en 1933 en Chicago (Illinois - USA) por William J. Halligan, comenzando a fabricar receptores del tipo TRF (Radiofrecuencia sintonizada).

Sus primeros receptores fueron construidos para otras compañías, como Howard Radio, y a principios de 1936 se alió con Case electric para poder utilizar la licencia sobre el receptor superheterodino que disponía, concedida por su propietaria, RCA.

A finales de 1936 lanzó su modelo de receptor SX-9, receptor superheterodino superior a sus anteriores modelos de tipo TRF, y construido con componentes fabricados por diversos fabricantes. Tenía una gran apariencia de receptor de radioaficionados. Le seguirían posteriormente los modelos SX-10 y SX-11.

Collins Radio Co. fue fundada por Art Collins a principios de los años 1930's, dedicándose a la fabricación de transmisores para radioaficionados (fue una de las pocas firmas que se dedicó a transmisores de radioaficionado).

No sería hasta la década siguiente, con la entrada de Estados Unidos en la II Guerra Mundial, cuando amplió su negocio de equipamientos de radio al ámbito comercial y al militar, fabricando receptores de gran calidad.

1941: LLEGA LA GUERRA !!!!

En septiembre de 1939 Europa entra de nuevo en guerra. En toda Europa se suspende la actividad de los radioaficionados. Duraría hasta 1946.

Pese a ello, algunas estaciones alemanas permanecieron activas durante la guerra convirtiéndose en estaciones espías al servicio de los nazis.

Durante la guerra muchos radioaficionados fueron enlistados en cuerpos especiales del ejército. Participaron en el Servicio de Radio de Emergencia de Guerra y ésta era la única actividad que podían realizar con sus equipos. Operaban en la banda de 2,5 m y su misión era las comunicaciones en los eventuales ataques aéreos que pudieran sufrir.

En junio de 1940 la FCC norteamericana prohíbe a los radioaficionados norteamericanos contactar con estaciones de la zona en guerra.

Pero después de lo ocurrido en Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941, con el ataque japonés por sorpresa, se suspende totalmente la actividad de los radioaficionados norteamericanos al entrar los EEUU en guerra con Japón.

La II Guerra Mundial supuso un gran parón en la radioafición, pero también dio lugar a grandes avances en materia de radiocomunicaciones y tecnología electrónica de la época para su aplicación en los equipos de guerra: Se diseñaron tubos electrónicos mejores que hicieron los equipos de guerra más compactos y de mejores prestaciones.

Las investigaciones sobre el radar y comunicaciones en frecuencias elevadas supusieron grandes avances en las bandas de VHF y UHF.

El empleo del cable coaxial para alimentación de antenas y el conector de antena SO-239 se convirtieron en la norma (hasta entonces las líneas de alimentación de las antenas eran de tipo de escalerilla o paralelas).

La guerra terminó el 17 de agosto de 1945 con la rendición de Japón. Cuatro días más tarde y gracias a la ARRL, se permitió el uso de una banda para los radioaficionados en Estados Unidos.

Desde esa época, muchas bandas más se fueron abriendo para los radioaficionados, y se volvería a permitir la radioafición en otros países donde había sido prohibida a causa de la guerra.

Tras volver a permitirse la actividad de la radioafición en Estados Unidos y otros países, los radioaficionados norteamericanos se encontraron con muchas toneladas de equipos electrónicos de guerra sobrantes, que se conocieron como "surplus", muchos de los cuales serían aprovechados por los radioaficionados, encontrando un hogar en sus estaciones.

La radioafición de la postguerra quedaría rápidamente marcada por los avances tecnológicos que se desarrollaron para aplicaciones militares durante la guerra.

Ello se notó principalmente en las bandas más altas que empleaban los radioaficionados hasta entonces, las bandas de 56 y 112 MHz, ya dentro de la VHF.

En ellas operaban con sencillos receptores súper regenerativos y transmisores con osciladores modulados en amplitud (AM).

Las tecnologías de VHF y microondas dieron un salto adelante durante la guerra, y las nuevas mejoras fueron incorporadas por los aficionados.

Las antiguas bandas de 2,5 metros (112 MHZ) y 5 metros (56 MHz), fueron pronto reemplazadas por la de 2 metros (144-148 MHz en EEUU) y de 6 metros (50-54 MHz en EEUU) respectivamente, y la AM comenzó a ser sustituida por la FM en estas bandas.

1947 : POR FIN LA SSB

La modulación en amplitud (AM) fue la reina en los años de posguerra entre los radioaficionados, y solían usarse equipos de grandes componentes, dimensiones y peso, difíciles o imposibles de transportar por una sola persona en algunos casos (los equipos más potentes estaban montados en bastidores de más de metro y medio de altura).

Por aquel entonces, y para conseguir una mejor eficiencia en el uso del espectro de frecuencias de radioaficionados, la ARRL promovió el empleo de modulación de frecuencia de banda estrecha (NBFM) en algunas partes del espectro de HF, pero la iniciativa no prosperó.

Fue en septiembre de 1947 cuando Oswald Garrison "Mike" Villard (W6QYT, fallecido en 2004) y un grupo de estudiantes de la Universidad de Stanford, comenzaron a experimentar con la SSB, aquella famosa tecnología de la que se había hablado tímidamente en 1933-1934.

Sus primeras experiencias, realizadas desde la estación del Radioclub de la Universidad de Stanford (de indicativo W6YX), universidad donde Mike Villard estaba finalizando su doctorado, fueron publicadas en el número de enero 1948 de la revista QST.

Poco después la SSB estaba ya en boca de todos los radioaficionados y comenzó a ser la moda.

A la izquierda una foto de "Mr. SSB" (Oswald G. M. Villard) en 1947. Sin duda el equipo soñado por todos en esa época era el Collins KWS-1 (a la derecha), puesto a la venta en 1955. Fue el primer transmisor de hasta 1 Kw de potencia en antena que incorporaba la SSB.

pasan los años:

LOS AÑOS 50

Sin duda lo que más destacó fue el nacimiento de los transistores y los circuitos integrados.

En los 50, los radioaficionados hacían sus contactos sobre todo en las bandas de 75 y 80 metros con comunicaciones "regionales". Los que se atrevían con los 40, 20 y 10 metros eran considerados poco menos que "genios".

Por entonces ya se emitía en la banda de VHF de 2 metros. En los 50 nacería también la SSTV (Televisión de barrido lento) y el APT (facsímil), usado todavía en los 80 para transmitir mapas meteorológicos.

Técnicamente, en esta década surgen los primeros equipos transceptores. Hasta entonces las estaciones de radioaficionado estaban constituidas por equipos transmisores y receptores separados, que se podían interconectar externamente en mayor o menor grado entre sí.

Aunque podía habérsele ocurrido antes a alguien, no existían equipos que aunaran transmisor y receptor interconectados bajo una misma carcasa. Fue la expansión de la SSB la que hizo que el concepto de transceptor resultase tan práctico como atractivo.

En su forma más básica, un transceptor emplea una serie de circuitos que son comunes tanto para la parte de transmisión como para la de recepción, como son los osciladores que controlan las frecuencias de transmisión y recepción. Y por otro lado presentan la gran ventaja de que un solo equipo sustituye al transmisor y receptor separados, y con menos mandos.

El primer transceptor comercial llegó de la mano de Collins Radio en 1957 con el modelo KWM-1, que fue una referencia no sólo para Collins sino también para el resto de fabricantes.

Este transceptor de AM/CW/SSB y con una potencia máxima en torno a los 90 watios en antena, estableció el principio del fin de los transmisores y receptores separados en las estaciones de radioaficionado.

Sin embargo, unos pocos fabricantes como Collins y R. L. Drake siguieron produciendo transmisores y receptores separados unos 20 años más, pero diseñados de forma que se podían interconectar entre sí para funcionar en conjunto como un transceptor. A medianos de los años 70, ya eran pocos los que aún fabricaban transmisores y receptores separados.

En 1956, el director de cine francés Christian Jaques y Henri Gerges Clouzot estrenaron la película titulada "Si tous les gars du monde..." (Si todos los hombres del mundo...). Esa película dura casi dos horas y habla de la historia de un comandante con problemas en el mar y cuya tripulación es salvada gracias a los radioaficionados.

Estuvo interpretada por los actores André Valmy, Jean Gaven, Marc Cassot y Georges Poujouly.

A pesar de que la película no tenía crimen, disparos, ni estrellas, sino sólo actores noveles, tuvo un gran éxito y dio mucha publicidad a la radioafición. Esa cinta plasmó como nadie la estupenda labor de ayuda de los radioaficionados. No en vano, la radioafición está reconocida internacionalmente como un servicio público.

Otro hito importante de los años 50's, que revolucionó la electrónica en general, fue la aparición del transistor.

La tecnología electrónica, y por tanto la tecnología de las comunicaciones, se basaba desde sus orígenes en las válvulas de vacío o tubos electrónicos, pero a finales de 1947 los laboratorios Bell de Norteamérica presentaron algo nuevo, el transistor.

Se trata de un dispositivo de estado sólido con tres electrodos de conexión y de pequeño tamaño, que por su comportamiento podría decirse que era una especie de triodo de estado sólido, e inició la era de la electrónica de estado sólido, al ir reemplazando desde los años 50's a la electrónica de los tubos electrónicos.

El primer receptor de radio a transistores data de 1954, fue el TR-1 de Regency, un pequeño receptor de bolsillo de Onda Media que incorporaba cuatro primitivos transistores.

Regency produjo en 1956 el primer equipo transistorizado para radioaficionados, el conversor ATC-1 para las bandas de 80 a 10 metros (que permitía escucharlas con un receptor de Onda Media), y Hallicrafters no comercializó un elaborado y costoso transceptor a transistores hasta 1959, el FPM-200, que incorporaba dichos componentes en su diseño, salvo en las etapas excitadora, amplificadora final y reguladora de tensión, que aún estaban realizadas con válvulas.

Los transistores de esa época sólo soportaban tensiones y potencias bajas, por lo que debían seguir empleándose válvulas de vacío donde no podían emplearse transistores. Varias compañías más emplearon ese esquema hibrido (lámparas + transistores) a lo largo de los años 60.

La introducción de los transistores trajo varias ventajas: Un bastante menor tamaño de los equipos, lo que permitía crear equipos más pequeños y más fácilmente transportables (como ocurrió con los pequeños receptores de radio de bolsillo, algo casi impensable anteriormente con receptores de válvulas), y que requerían unas tensiones de alimentación bajas, por lo que podían ser alimentados con pilas de bajo valor de tensión e incluso con la batería de los automóviles: ello permitió que surgieran equipamientos electrónicos para automóviles. Pero todo esto comenzaría a desarrollarse plenamente en la siguiente década.

Otros hitos de esta década son la aparición en 1955 de las primeras antenas directivas para operación en bandas de HF, la Exposición universal de Bruselas de 1958, en la cual hay instalada una estación de radioaficionados operada por ON4UB, el éxito de la banda de 6 metros (50 MHz), que comenzó a estar tan concurrida como la banda de 2 metros (144 MHz) a finales de la década, o el nacimiento de la actual Banda Ciudadana en los 11 metros (27 MHz) en Estados Unidos en 1957.

La Banda Ciudadana (CB, Citizen Band) surge como un medio de comunicación personal a través de equipos de radio de uso para el ciudadano corriente, y sus orígenes se remontan a 1944 cuando el joven ingeniero norteamericano Alfred Gross (Al Gross, 1918-2000) propuso al FCC (Federal Communications Commission, Comité Federal de Comunicaciones de Estados Unidos) la creación de este servicio para uso del ciudadano (comunicaciones personales, familiares y de tipo profesional), aprobándose un servicio de este tipo en la banda de 462 MHz (UHF) después de acabada la II Guerra Mundial, en 1946, bajo la denominación de "Banda Ciudadana de Clase A".

En 1957 el FCC creó la "Banda Ciudadana de clase D", para comunicaciones personales de tipo familiar y comunicaciones individuales en empresas.

Fue asignada en la banda de 27 MHz, que entonces era una banda de uso gubernamental (asignada a título primario al servicio forestal y de uso militar, y a título secundario al servicio de radioaficionados norteamericanos).

Fue esta banda a la que el gran público asoció el acrónimo "CB" (Banda Ciudadana), y a partir de los años 60's empezó a popularizarse entre trabajadores de pequeñas empresas y autónomos (electricistas, fontaneros, carpinteros...), y en empresas de servicios de transporte (transportistas, taxistas, etc...).

Los camioneros transportistas norteamericanos estuvieron a la cabeza de la difusión de la CB en los 60's. Se formaron muchos clubs de cebeístas (usuarios de la CB), y se desarrolló un argot de palabras para las comunicaciones en CB.

En varias películas y series de televisión norteamericanas de mitad y finales de los 70's aparece el uso de los equipos de CB, y en algunas tenían un gran protagonismo (en películas que se desarrollaban en carreteras, de camioneros, etc...).

Al Gross (W8PAL) es considerado "el padre de la CB" por su gran protagonismo en la creación de sistemas de comunicaciones personales por radio así como por el diseño y fabricación de equipos para estos servicios.

Pero a Al Gross se le conoce también por ser un pionero en las modernas técnicas de radiocomunicaciones personales, siendo el inventor del "Walkie-talkie" en 1938, cuando aún era estudiante de ingeniería en Cleveland, y con ellos puso la posibilidad de poner las comunicaciones personales por radio de corto alcance en manos del público en general, de ahí que fuera el principal artífice en la creación de la Banda Ciudadana.

Los primeros Walkie-talkie de Al Gross operaban en 300 MHz y usaban tubos electrónicos miniatura especialmente adaptados para operar a estas frecuencias entonces tan elevadas.

Walkie-talkie nombre que viene a decir que es un aparato que permite pasear (walk) y hablar (talk), y no entrarían en el ámbito de la radioafición hasta los años 60-70's, para su empleo en bandas de VHF (2 metros) y gracias al uso de los transistores en lugar de los tubos de vacío.

LOS AÑOS 60 Y 70'S

En los años 60's se va consolidando en las bandas de HF la SSB sobre la AM, siendo la SSB el modo más utilizado ya en 1960. La SSB va desplazando a la AM en las bandas de HF, y a finales de los 70's ya quedan muy pocos radioaficionados que siguen usando la AM en bandas de HF.

Los transceptores de HF se van imponiendo rápidamente a los conjuntos de transmisor y receptor separados, y también a finales de los 70's ya casi no se fabrican transmisores y receptores por separado.

Las tensiones políticas entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética da lugar a una larga época de tensión entre ambos países y sus aliados, que se ha conocido como "Guerra Fría" y que ha durado desde los 50's hasta finales de los 80's.

Comienza a haber una gran actividad en las bandas de radiodifusión de Onda Corta (HF) donde emisoras de un bando y otro transmiten sus programaciones, muchas veces de marcado carácter político y propagandístico, hacia potenciales oyentes en todas partes del mundo, y usando numerosas lenguas en sus programaciones.

Por ello a principios de los 60's surgen los primeros entusiastas de la radioescucha de la onda corta, conocidos como SWL o Diexistas de Onda Corta.

La actividad del Diexismo en Onda Corta alcanzó sus máximos en los años 70 y 80's, creándose clubs de diexistas o SWL en muchos países.

En 1962 nace el radioclub de la ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones): 4U1ITU  Comenzó sus emisiones el 10 de junio de 1962.

La transistorización se va imponiendo rápidamente sobre la antigua tecnología de tubos de vacío, y en la década de los 60's ya surgen los primeros circuitos integrados, que permiten reducir aún más el tamaño de los equipos.

Los fabricantes de equipos para radioaficionados no son ajenos a todo ello, y ya en 1969 la firma norteamericana Ten-Tec elaboró una serie de módulos de estado sólido (totalmente transistorizados) para construir transmisores y receptores de CW.

En 1971 Ten-Tec presentó el Argonaut 509, transceptor de SSB y CW para HF con 5 vatios de salida, y en 1973 lanzó el Triton, que supuso todo un hito: era un transceptor de SSB y CW para HF ya totalmente de estado sólido, con todas las funciones necesarias, y con dos versiones de 100 y 200 vatios de entrada.

La implementación de los semiconductores y circuitos integrados en los años 60 y 70's hizo que los equipos fueran de tales características de diseño y complejidad, que hizo difícil que los radioaficionados pudieran por si mismos, continuar construyendo sus equipos, algo bastante habitual en décadas anteriores.

En los años 70's aparecen los primeros repetidores de FM en las bandas de VHF.

Ello aportó una nueva faceta a la radioafición y a la operación en móvil y en portátil. Aparecieron equipos de producción norteamericana para estas bandas, como el Regency HR-2A, lanzado en 1972, para la banda de 2 metros y preparado para la operación con repetidores y desde móvil (ya que podía alimentarse con los 13,8 V de las baterías de los automóviles al ser un equipo totalmente transistorizado).

Sin embargo, comienzan a llegar equipos de VHF y HF procedentes de Asia, principalmente fabricados en Japón y Corea, que entran en rivalidad con los equipos de producción norteamericana.

Pronto estos equipos, de marcas como Icom o Yaesu, coparon gran parte del mercado de equipos para radioaficionados, en detrimento de los equipos de fabricación norteamericana.

También de manos de estas firmas comienzan a llegar walkie-talkies para las bandas de VHF y UHF, que se popularizan rápidamente por ser equipos de mano y capaces de operar a través de los repetidores instalados en las bandas de V/UHF, que incrementan notablemente la cobertura de estos equipos de mano.

A continuación se muestran dos buenos ejemplos de los equipos de estos años: el japones YAESU FT101 y el norteamericano DRAKE TR-4C.

En 1971 un radioaficionado de Sussex (Inglaterra) durante la lluvia de meteoritos de las Perseidas, registró señales procedentes de una emisora de FM en 70,31 Mhz, procedentes de Gdansk (Polonia).

Con ello surge una nuevo modo de comunicación entre los radioaficionados, denominado "Dispersión meteórica" o "Meteor Scatter" en terminología inglesa.

 Este sistema permite el establecimiento de enlaces de corta duración entre estaciones a cientos de kilómetros mediante el mecanismo de la reflexión de las ondas de radio en la estela que dejan los meteoros al entrar en la atmósfera terrestre y evaporarse éstos por el gran calentamiento que sufren al friccionar a gran velocidad con el aire.

Estas estelas están ionizadas, y su comportamiento es similar al de las capas de la ionosfera, las capas que permiten la propagación de las ondas a largas distancias en HF.

Estas estelas, si están fuertemente ionizadas, permiten reflexiones a frecuencias muy elevadas (de incluso UHF, las cuales no son reflejadas a largas distancias por la ionosfera), pero lo normal es que cuanto mayor sea la frecuencia, menor es el grado de reflexión que presentan.

Y además las estelas desaparecen rápidamente, con lo cual los enlaces sólo tienen un tiempo escaso para establecer una comunicación satisfactoria, en el mejor de los casos, de unos pocos segundos (menor cuanto más alta sea la frecuencia de trabajo), y ello obligó al uso de modos de trabajo que aprovecharan bien este escaso tiempo para establecer y confirmar un enlace entre dos estaciones, como es el uso de la telegrafía a muy alta velocidad (típicamente se usaron mensajes grabados a gran velocidad en cintas de casette para su transmisión, y magnetófonos para grabar posibles respuestas).

Y DEL MAR AL ESPACIO

Una fecha clave en los años 50 fue enero de 1953. Dicho día Ross Bateman (W4AO) y Bill Smith (W3GKP) estaban hablando en la banda de 2 metros cuando se dieron cuenta que escuchaban unos ecos de sus modulaciones, que se demostró que procedían de la Luna.

 


 

Sus señales salían hacia el espacio exterior y alcanzaban la Luna, devolviéndolas de nuevo hacia la Tierra. Debido a la distancia total recorrida por las señales (800.000 km), y la baja reflectividad de la superficie lunar a las ondas de radio, las señales emitidas tienen una atenuación total de unos 250 decibelios, y aunque fueron emitidas con unos pocos Kilowatios de potencia, los ecos en la Luna apenas fueron captados por encima del ruido de fondo, pero aquello funcionaba.

Así comenzaba con que hoy conocemos como "Rebote lunar" o EME (Earth-Moon-Earth, o Tierra-Luna-Tierra), un modo de comunicación operable a la práctica sólo en bandas de VHF y superiores. Comenzaba una era de la radioafición, la era de las comunicaciones a través del Espacio.

Pocos años después comenzó la Guerra Fría entre Estados Unidos y la antigua URSS (Unión Soviética).

La URSS llegó a lo más alto con el lanzamiento del primer satélite artificial que orbitó alrededor de la Tierra el 4 de octubre de 1957, el Sputnik I, lo que era una forma de decirle a los americanos "cuidado chicos, estamos aquí y podemos hacerlo.".

El Spuknit I tenía una baliza que transmitía en la frecuencia de 20,007 Mhz un sonido de tipo "bip...bip..", y que fue escuchado por muchos radioaficionados de todo el mundo.

Dicho satélite era una bola de aluminio de 83,6 kg de masa y 60 cm de diámetro, girando en torno a la Tierra en una órbita elíptica de entre 235 a 935 Km de altura, y se desintegró en la atmósfera terrestre entre el 4 y el 10 de enero de 1958.

1957 Estados Unidos creó  la Agencia Espacial Norteamericana, la NASA, y a los pocos meses lanzaba el primer satélite americano, el Explorer-I, el 1-2-1958, que en 1958 enviaba este sonido en la frecuencia de 108,027 Mhz. Había comenzado la "Carrera espacial" entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética.

A los pocos días la NASA puso en órbita el Vanguard I (lanzado el 17-03-1958), que también transmitía en la banda de 108 MHz, con una potencia aproximada de 10 mW.  Muy poco tiempo después, los satélites norteamericanos se situaron en los 136 MHz, actuales frecuencias de los actuales satélites meteorológicos de baja órbita.

En los años siguientes a estos lanzamientos, los norteamericanos lanzaron dos satélites para comunicaciones de tipo "pasivos", los satélites de la serie Echo, que en realidad eran una especie de globos inflables, constituidos por una cubierta metalizada de 12 milésimas de mm, que se enviaba al espacio plegada, y que a causa del vacío espacial, el poco aire que había dentro de la cubierta plegada era suficiente para hincharlos.

Eran globos de 30 m (Echo I) y de 42 metros (Echo II) de diámetro, que permitían reflejar las señales de radio que eran dirigidas hacia ellos, por lo que fueron los primeros satélites de comunicaciones.

En 1960 un grupo de entusiastas radioaficionados de Sunnyvale (California), cuya ocupación profesional estaba vinculada con el espacio o con las comunicaciones, y animados por el gran éxito que tuvo tan sólo tres de años antes la antigua Unión Soviética al lanzar y poner en órbita el primer satélite artificial de la historia, el Sputnik-I, crearon la asociación Poject OSCAR (Orbiting Satellite Carrying Amateur Radio), cuyo objetivo era diseñar y construir satélites para radioaficionado. Su misión más inmediata: Poner en órbita un satélite para uso de los radioaficionados.

El primer satélite del proyecto OSCAR se diseñó y construyó en un tiempo récord, menos de un año. Y luego tuvieron que convencer a los militares, que tenían el control de los lanzamientos espaciales en aquellos años, para incorporar el satélite en algún lanzamiento de algún cohete al espacio, y para ello solicitaron sustituir parte del lastre del cohete por el satélite, un paquete de unos 4,5 Kg de peso.

Tras varias negociaciones con los militares, que no daban crédito a la petición de los radioaficionados, accedieron incluir el satélite como carga secundaria en el lanzamiento del Discoverer-36, un satélite militar.

Y así, el 12 de diciembre de
1961, desde la base militar de Vanderber (California), fue lanzado al espacio, a bordo de un cohete Thor-Agena B, el satélite OSCAR-1.

En la última fase del lanzamiento se desligó del cohete mediante un resorte mecánico, que, además de ponerlo en funcionamiento, desplegó una antena de un cuarto de onda.

El satélite transmitía en modo baliza la palabra "HI" (Hola) en telegrafía 60 veces por minuto, junto con datos de temperatura interna del satélite, en la frecuencia de 144,983 MHz y con una potencia de transmisión de sólo 140 mW.

El transmisor estaba alimentado por unas baterías no recargables, y estuvo activo durante 22 días, siendo escuchado por primera ve desde la Antártida por la estación KC4USA al pasar el satélite sobre su ubicación, y escuchándose por última vez el 3 de enero de 1962, al agotarse sus baterías.

Veintiocho días más tarde, el 31 de enero, el satélite se volatilizó al entrar en contacto con la alta atmósfera terrestre. Pese a estar activo 3 semanas, 570 radioaficionados en 28 países consiguieron captar su señal.

Pocos meses más tarde, el 2 de junio de 1962, fue puesto en órbita el OSCAR II, con las mismas características de su predecesor. Su emisor resultó mucho más eficaz y estuvo activo durante 18 días.

De ahí en adelante y hasta el 23 de Enero de 1970, los radioaficionados construyeron 4 satélites más, siendo el quinto el Australis OSCAR-5, lanzado en la fecha antes indicada. Estos satélites fueron de corta vida, experimentales y de órbita baja.

De los éxitos de los primeros pasos en las comunicaciones vía satélite mediante el proyecto OSCAR, surgió la necesidad de un nuevo grupo que llevara adelante los proyectos de organización. Y así, el 3 de marzo de 1969 se fundaba en Washington DC la Radio Amateur Satellite Corporation, AMSAT (abreviatura de Amateur by Satellite).

AMSAT nació en Norteamérica para agrupar con más formalidad a los radioaficionados del mundo interesados en las comunicaciones espaciales.

AMSAT tuvo originalmente la responsabilidad de construir y operar los satélites OSCAR-6, 7 y 8 (lanzados los los años 72, 74 y 78 respectivamente).

Después nacería en Inglaterra la Corporación AMSAT-UK, la que a través de NASA, lanzó al espacio el 6 de Octubre de 1981 el satélite UOSAT OSCAR-9, que fue el primero en llevar una cámara CCD para enviar imágenes de la tierra, formateadas de manera tal, que era posible observarlas en una pantalla de televisión, después de un mínimo procesamiento.

AMSAT es actualmente una fundación de ámbito mundial con base en Estados Unidos, dedicada al estudio y práctica de la modalidad de comunicaciones por satélite al amparo de la IARU (Internacional Amateur Radio Union).

Es una subasociación promovida y sostenida por los socios de la IARU que investigan esta actividad y cuyos resultados son los satélites de radioaficionados que orbitan la Tierra.

El primer satélite de esta nueva organización fue el mencionado anteriormente AUSTRALIS-OSCAR-5, lanzado el 23 de enero de 1970, y fue construido por estudiantes de la Universidad de Melbourne (Australia) y funcionó durante 52 días.

A este lanzamiento seguirían otros, lanzándose nuevos satélites de radioaficionado que ya disponían de transpondedores de radio que permitían recibir en una banda de radioaficionados y reemitirlas en otras bandas (típicamente en VHF y UHF).

Así, se pudo disponer de una serie de "repetidores volantes" que desde alturas de varios cientos de kilómetros permitían comunicar entre sí a estaciones de radioaficionado de todo el mundo siempre que tuvieran a la vista de sus antenas el satélite.

A finales de los 80's AMSAT ya había puesto en órbita una veintena de satélites OSCAR-AMSAT.

Los radioaficionados de la antigua Unión Soviética también dispusieron de satélites para su uso: El 26 de octubre de 1978 la antigua URSS lanzó un satélite de investigación de la serie Cosmos desde Plesetsk.

Le acompañaban los dos primeros satélites soviéticos diseñados por estudiantes y radioaficionados para las comunicaciones de radioaficionados, el Radio-1 y Radio-2 (RS-1 y RS-2).

Fueron los dos primeros satélites de la serie RS (Radio Sputnik). A ellos seguirían en años posteriores nuevos satélites de la serie RS, aunque no todos fueron para uso de los radioaficionados.

 

Y volviendo al Rebote Lunar o EME (Earth-Moon-Earth), de esta época se pueden citar los siguientes hechos:



En 1960 se consigue realizar el primer contacto mediante rebote lunar en la banda de radioaficionados de 1296 Mhz (banda de 23 cm).

El 23 de julio lo consiguen radioaficionados norteamericanos operando las estaciones de dos radioclubs norteamericanos W6HB y W1BU.

En 1965, el mayor radiotelescopio del mundo, el de Arecibo (en Puerto Rico) se empleó para realizar el primer contacto mediante rebote lunar en 432 Mhz, usando una gran cantidad de potencia (unas decenas de miles de Kw).

Usó para ello el indicativo: KP4I / KP4EOR. La ganancia de la gigantesca antena del radiotelescopio era de 60 dB. Gracias a ello, muchos norteamericanos hicieron su primer contacto EME tanto en emisión como en recepción. Otra prueba similar se haría posteriormente, en los años 80.

En los años 70 florece también el ansia por conseguir récords en el rebote lunar. Empiezan a destacar varias "BIG GUNs", megaestaciones preparadas para llegar muy lejos, capaces de transmitir con potencias elevadas (de al menos un kilowatio) y dotadas de grandes conjuntos de antenas directivas de gran ganancia.

Uno de los pioneros fue David, K1WHS, que emitía desde Maine en 144,200 y 432 Mhz experimentado con antenas de cortina y directivas.

A veces usaba conjuntos de antenas directivas enfasadas de 24 x 14 elementos (336 elementos en total), lo que proporcionaba una ganancia de unos 26 dB.

Sus ecos en la Luna eran potentes, de hasta 30 dB por encima del ruido de fondo. Era capaz de recibir el eco de su propia voz rebotado en la Luna transmitiendo sólo con solo 3 vatios. Gracias a él, estaciones mucho más pequeñas pudieron estrenarse en rebote lunar.

Otros de los grandes en esta actividad eran/son: VE7BBG, K3NSS, KP4NPZ, SK2CJ, W5UN o VE3ONT.

INTERNET Y LAS COMUNICACIONES DIGITALES

Internet es actualmente un gran medio de comunicación digital entre usuarios de todo tipo, y la comunidad de radioaficionados no es ajena a ella.

Es una gran red global, donde se puede encontrar de todo (documentos, programas, etc...) y donde usuarios de todo el mundo pueden ponerse en contacto entre sí a través de numerosos servicios que ofrece esta gran red (correo electrónico o e-mail, chats, etc...).

Su alcance es universal, ha reducido nuestro mundo a una "aldea global". Y aunque actualmente es algo normal en el día a día, sus orígenes parten de finales de los años 1960's.

En efecto, tras más de 10 años de discusiones y estudios, el doctor JCR Licklider, desarrolló en 1969 para el Departamento de Defensa Norteamericano ARPAnet, una primitiva red de información militar pensada para intercambio de material delicado de los servicios de inteligencia e información.

Soportada por líneas de comunicación de la época (líneas telefónicas y dedicadas), se conectaban a ella ordenadores de la época (anteriores a los primeros ordenadores PC, que no aparecerían hasta 12 años después), y su filosofía es que la red pudiera seguir funcionando incluso en caso de que alguno de los centros que comunicaba quedara fuera de servicio (por ejemplo, por un hipotético ataque nuclear soviético).

Pronto ARPAnet sería más utilizado por terceros (universidades y otros) que por sus propios creadores.

En principio fue llamada "red galáctica " y al cabo de 20 años de evolución comenzaría a ser la red de información más usada en el mundo, bajo en nombre actual de Internet.

En 1961 nació el correo electrónico o "email", en una primitiva versión.

Fue usado entonces como un programa de correo interno en el sistema CTSS así como por varias universidades norteamericanas que intercambiaban así información entre usuarios remotos que accedían a la información mediante terminales telefónicos.

Muy pronto llegaría a ser toda una red de correo. Fue la red ARPAnet lo que incrementó la popularidad del email.

Hoy en día, prácticamente todos los emails usan el protocolo de Internet SMTP.

En 1971 Ray Tomlinson, de ARPAnet, envió el primer email dando instrucciones de cómo enviar un correo electrónico usando el formato que hoy conocemos: nombre@servidor.com. Todo ello mucho antes de que se popularizara Internet.

Los radioaficionados no permanecen ajenos a la evolución de la técnica, y a partir de los años 80's comienza a cambiar el modo de trabajo de los radioaficionados, al incorporar los ordenadores personales (que comenzaron a surgir en ese decenio) a los cuartos de radio, así como por la evolución de la electrónica con la aparición y distribución de nuevos componentes electrónicos más pequeños, poderosos, rápidos y baratos, lo que ponen al radioaficionado en contacto con nuevos artilugios inalámbricos, ordenadores y redes inalámbricas consistentemente conectadas.

Hasta el momento, los radioaficionados operaban sus equipos en unas pocas modalidades de tipo "digital", como eran la telegrafía (CW) o el radio teletipo (RTTY), además de las modulaciones en fonía de AM (que ya estaba casi en desuso), SSB y FM (ésta última en bandas de VHF y UHF).

También se practicaba la televisión de barrido lento (SSTV, Slow Scan TV).

Pronto empezaron a surgir programas e interfaces que conectados entre el equipo de radio y el ordenador permitieron que la CW, RTTY y la SSTV pudieran usarse a través del ordenador, en lugar de usarse mediante operación manual (caso de la CW) o mediante el uso de sofisticados equipos electrónicos pensados para RTTY o SSTV.

Pero también la experimentación en el ámbito de la informática a las comunicaciones por parte de muchos radioaficionados dio lugar a la mejora de modos ya existentes, o a la aparición de nuevos y revolucionarios modos de comunicación digital por radio.

En 1978 surge el "Radiopaquete digital" o "Packet Radio", modalidad de comunicación digital de intercambio de mensajes que tendría una amplia extensión en los 80's y sobre todo en la década de los 90's.

En 1980 el radioaficionado inglés Peter Martínez (G3PLX) adapta para el ámbito de los radioaficionados el SITOR, una variante de radio teletipo (RTTY) empleada en el servicio marítimo y con una mayor seguridad frente a errores en las comunicaciones que el RTTY clásico, surgiendo así el "AMTOR".

En 1980 se presentan las primeras TNCs para modos digitales (Nodos Terminales de Comunicación), equipos que permiten la transmisión y recepción en diversos modos digitales (CW, RTTY, AMTOR) conectados a los equipos de radio, sin necesidad de requerir un ordenador para ello. A continuación se muestra una de estas TNCs.

En los 90's el radioaficionado Bob Bruninga (WB4APR) introduce el sistema APRS (Automatic Packet/Position Reporting System, o Sistema Automático de Información de Posición), un modo que combina el uso de mapas digitalizados con el Radiopaquete digital para conseguir un sistema abierto y transparente que permite posicionar en estos mapas estaciones de radioaficionado, así como otros elementos de interés, no necesariamente estaciones de radio, a los que se denominan como "objetos" (aeronaves, vehículos de policía, puestos de socorro, lluvias, nieve...), entre otras cosas.

El uso de la tecnología de posicionamiento por satélite GPS es fundamental en este sistema para proporcionar las coordenadas exactas de las estaciones de radio y otros objetos que se mostrarán en los mapas digitalizados.

A principios de los 90's la empresa alemana SCS (Special Communications Systems) desarrolla para los radioaficionados el modo digital PACTOR, modo que combina lo mejor del AMTOR con lo mejor del Radiopaquete digital (para solventar las deficiencias que estos sistemas presentaban), siendo un modo digital bastante exento de errores de transmisión de información (errores que podían ser provocados por el ruido, variaciones en la propagación, etc...).

Posteriormente SCS desarrolló el PACTOR II (1995) y PACTOR III (2002), aunque para ámbitos distintos de la radioafición.

Peter Martínez (G3PLX), padre del AMTOR, saca un nuevo modo digital en 1998, el PSK31, modo que permite la comunicación teclado a teclado con bastante inmunidad a los ruidos, con una operativa similar al RTTY, y que técnicamente se basa en el uso de los denominados dispositivos DSP o "Procesadores Digitales de Señales" para generar las señales a transmitir y recibir y decodificar las señales recibidas.

Las tarjetas de sonido de los modernos ordenadores son dispositivos DSP, y con la implantación de éstas en los ordenadores en la década de los 90's, comienzan a ser empleadas como interfaces entre los equipos de radio y los ordenadores, desplazando a los interfaces que se usaban conectados a los puertos de los ordenadores y a las TNCs.

Muchos modos digitales nuevos y ya existentes comienzan a hacer uso de las tarjetas de sonido como interfaces y para generar y procesar señales, usando las capacidades DSP de éstas.

En 1990 el radioaficionado norteamericano Ray Petit (W7GHM) da a conocer un nuevo modo digital, el CLOVER, modo diseñado específicamente para funcionar en las condiciones desfavorables de las bandas de HF, en la que el fading, los ruidos y las propagaciones multi trayecto son habituales y provocan los fallos en la transmisión de las señales digitales.

Posteriormente los radioaficionados Bill Henry (K9GWT) y Jim Tolar (W8KOB), de la firma HALL Communications, siguieron trabajando en la mejora del Clover, junto con Ray, y el resultado fue el Clover II (1995), basado en el uso de un módem de tecnología DSP.

A finales de los 90's otro radioaficionado polaco, Pawell Jalocha (SP9VRC) investiga con dispositivos DSP, y crea un nuevo modo digital, el MT63, basado en el empleo de hasta 64 tonos distintos en la transmisión, ocupando el ancho de banda de un canal vocal.

El PSK31 de Peter Martínez se basó en experimentaciones previas de Pawell Jalocha.

Pawell Jalocha también desarrollaría posteriormente el modo NEWPSK y el modo OLIVIA (en 2005), éste último de gran éxito para las comunicaciones teclado a teclado, con gran robustez frente a errores de transmisión.

Otro radioaficionado que ha colaborado notablemente en el desarrollo de las comunicaciones digitales de radioaficionado es Joe Taylor (K1JT), radioaficionado norteamericano que además es un prestigioso astrofísico de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), y premiado con el Premio Nóbel de Física en 1994.

Joe Taylor ha desarrollado desde el año 2001 una serie de modos digitales pensados para comunicaciones por señales muy débiles en condiciones de poco ruido ambiental, como las que se dan en trayectos de atenuación muy elevada en bandas de VHF y superiores, y que dejan las señales recibidas a nivel o por debajo del ruido ambiente (caso de las comunicaciones por rebote lunar, por difusión meteórica o "meteor scatter", o por difusión troposférica en bandas de VHF).

Son modos basados en las capacidades de procesamiento DSP de las tarjetas de sonido de los ordenadores, y sus modos más exitosos entre la comunidad de radioaficionados son el FSK441 (diseñado principalmente para las comunicaciones por dispersión meteórica), el JT44, el JT6M y el JT65 (éste último con gran éxito para las comunicaciones por rebote lunar)

A lo largo de los años van surgiendo nuevos modos digitales, muchos de ellos con carácter experimental, que el tiempo y la aceptación por los radioaficionados harán que se mantengan o desaparezcan. Los mencionados anteriormente son los que han tenido más éxito y se siguen utilizando hoy en día (de momento).

También la irrupción de Internet en la Radioafición ha traído a ésta nuevos modos de operación: Desde principios de la década del 2000 se han desarrollado plataformas de comunicación por voz en tiempo real a través de Internet que permite poner en conversación de voz a usuarios de todo el mundo entre sí, y que han sido adaptadas al ámbito de la Radioafición para conectar estaciones de radioaficionados y radioaficionados sin estación entre sí a través de Internet. Las más conocidas son e-QSO y Echolink.

Esto permite que, por ejemplo, un radioaficionado español pueda usar su walkie-talkie de mano desde el balcón de su casa o desde su habitación para acceder normalmente al repetidor de VHF de su ciudad.

Pero si éste tiene conexión a Internet y mediante Echolink está conectado a un repetidor de Argentina, el radioaficionado español podrá hacerse oír a través de este ultimo repetidor, pudiendo mantener comunicaciones con radioaficionados argentinos que usen dicho repetidor.

Pero también podrán participar radioaficionados que, sin operar su estación de radio, se decidan conectar a dicho Echolink desde el ordenador de su casa (con conexión a Internet), pudiendo así participar radioaficionados de cualquier parte del mundo.

Muchos radioaficionados discuten si este modo de operación realmente es hacer radio o no, pero ahí está, y aumenta enormemente las posibilidades de comunicación entre radioaficionados de todo el mundo (gracias a la "ayudita" de Internet), incluso aunque operen equipos de radio de VHF, de alcances puramente locales.

Finalmente indicar que en otro orden de cosas, en 1996 se inician los estudios para la implantación del sistema DRM (Digital Mondiale Radio), nuevo estándard de radiodifusión digital en bandas de AM, y con ello la aparición de los equipos receptores digitales.

DRM supone la radiodifusión en formato digital en bandas de Onda Corta e inferiores, como sustituta de la radiodifusión clásica en AM.

Los radioaficionados tampoco han sido ajenos a estos nuevos estándares y también ha comenzado desde inicios de la década del 2000 en la investigación y desarrollo de modos de transmisión de voz digitalizada, alguno de ellos basados en el estándard DRM.

A partir de aquí imagino que no es necesario que te contemos mucho, verdad?. El destino de la radioafición siempre ha ido unido al de las nuevas tecnologías. ¿Salía algo nuevo?... Pues los radioaficionados intentaban aprovecharlo o mejorarlo para mejorar lo mejorable.

Si con este artículo hemos logrado que redescubras o descubras cómo empezó todo y lo mucho que ha pasado desde comienzos de siglo, habrá valido la pena.

Y hablando de historias curiosas... ¿conoces la historia de lo que ocurrió en las navidades de 1939?  Resulta que un radioaficionado francés captó una llamada de emergencia de ZS9F (en Kenia) pidiendo ayuda para salvar a dos cazadores que habían sido atacados por un leopardo en la selva al norte de Rhodesia.

El mensaje había sido pasado por un radioaficionado de Massachussets, quien había recibido mejor la señal del radioaficionado de Kenia.

Luego de haber sido rescatados, como agradecimiento, uno de los cazadores envió la piel del leopardo de regalo al radioaficionado francés, cerrando su mensaje con las palabras: "Vive la France"...  Es quizás tan sólo una anécdota más, una historia más, pero algo que define bien al buen radioaficionado, siempre atento a las necesidades de los demás.


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Actualizada  lunes, 26 de diciembre de 2016 08:48

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